La respuesta honesta: depende de muchos factores, y presupuestamos cada proyecto por separado, después de hablar. A continuación explicamos qué decide realmente el precio y cómo calcular la rentabilidad frente a las suscripciones, para que sepa qué preguntar y qué esperar. La cifra concreta la damos solo cuando conocemos el alcance.
La tarifa por hora premia trabajar despacio: cuanto más dura el proyecto, mayor es la factura. Por eso presupuestamos un alcance definido: acordamos qué hay que construir y damos un precio por entregarlo, nos lleve las horas que nos lleve.
La consecuencia práctica para usted: el coste se conoce antes de empezar, y el riesgo de que el proyecto se alargue está de nuestro lado, no del suyo. Si por el camino resulta que hay que ampliar el alcance, lo hablamos por separado en lugar de sumar horas a la factura.
No hay cuotas por usuario. Añadir más personas al sistema no sube la factura, porque es su sistema, no nuestra suscripción. Una vez en producción, el coste de mantenimiento se reduce al servidor y a los servicios externos que haga falta: en una de nuestras implantaciones de CRM para un equipo comercial, el coste corriente de licencia es cero al mes.
Ordenados por el peso que tienen. Conociendo estos puntos, puede estimar el orden de magnitud incluso antes de hablar con nosotros.
Un cálculo sencillo que puede hacer hoy mismo, sin nosotros:
Merece la pena meter una cosa más en la cuenta: las suscripciones crecen con el número de usuarios y con cada subida de precios del proveedor. El coste de un sistema propio es puntual, y su mantenimiento no depende de cuántos empleados tenga.
El tiempo es el mejor indicador público de la escala de un proyecto, y el único que podemos dar sin romper la confidencialidad de nuestros presupuestos.
Las migraciones pueden durar más: la mayor hasta la fecha abarcó 43.943 pedidos y terminó sin discrepancias en los datos y sin pérdida de posiciones en el buscador.
Porque en el software a medida cualquier cifra dada de antemano induciría a error. El precio depende de muchos factores a la vez —el número de integraciones, el alcance de la migración de datos, el número de roles, los idiomas, lo atípico del proceso— y la diferencia entre un sistema sencillo y otro que enlaza cuatro servicios externos y arrastra el histórico de dos herramientas antiguas no es de un pequeño porcentaje, es otro orden de magnitud. Una horquilla lo bastante amplia para cubrir ambos casos no le diría nada útil.
Por eso, en lugar de una lista de precios proponemos una conversación: describa el proceso y recibirá un presupuesto de un alcance definido, junto con una fecha de entrega. Gratis y sin compromiso. Si de su descripción se desprende que una herramienta de catálogo más barata resuelve el problema, se lo diremos en la primera respuesta en lugar de citarle para una demostración.
Cuanto más preciso sea al describir el proceso y las integraciones, más ajustado y fiable será el presupuesto. Respondemos con concreción: precio, fecha y una nota sobre lo que deliberadamente no hacemos dentro de ese alcance.